La afición del Málaga CF ha despedido en masa a su equipo antes de poner rumbo a Tarragona. Más de un millar de seguidores blanquiazules han invadido este viernes el aeropuerto costasoleño para animar a sus jugadores de cara a la batalla definitiva contra el Nàstic por el ascenso a LaLiga Hypermotion, este sábado (20.30 horas).
Los hinchas malaguistas, con camisetas, bufandas, banderas, pancartas y una motivación por las nubes, volvieron a alentar a su equipo, como ya ocurrió en la ida de la semifinal del playoff de ascenso ante el Celta Fortuna, cuando también se desató la locura para arropar a los jugadores antes de subir al avión. Muchos les abrazaron efusivamente mientras atronaban diferentes cánticos de apoyo en la terminal.
En la ida, el equipo costasoleño venció por 2-1 a los catalanes con otro ambiente espectacular en La Rosaleda. Un triunfo del Nàstic forzaría la prórroga y, de persistir el empate, sería el conjunto grana el que ascendería a la categoría de plata del fútbol español y dejaría en el 'infierno' una temporada más al Málaga de Sergio Pellicer. El conjunto de Dani Vidal acabó segundo en el grupo I de Primera RFEF y los andaluces, terceros en el grupo II, por lo que en caso de igualdad final subiría por su mejor clasificación en la liga regular.
El choque ha sido catalogado de alto riesgo, por lo que se elevará la seguridad de cara al encuentro y las horas previas, así como los alrededores del Nou Estadi Costa Daurada, que se llenará con 14.500 espectadores. Los hinchas blanquiazules, que sólo contarán con 524 entradas (cifra irrisoria para una hinchada que suele desplazar a miles de aficionados en sus partidos como visitante) se ubicarán en la zona delimitada en la Preferente Superior.